¿Qué provoca que se caiga un empaste dental?

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La pérdida de un empaste dental es de los problemas odontológicos más comunes y uno de esos que aparecen sin previo aviso. A veces estás disfrutando de una deliciosa comida y de repente algo sólido aparece en la boca de la nada. Algo que no debería estar ahí. Con cautela te quitas de la boca la molestia, mientras la lengua recorre la dentadura y encuentras un agujero en el diente y es ahí donde te das cuenta de que acaba de saltar un empaste.

Si, es molesto, es frustrante, pero no es nada grave. La mayoría de los empastes no están diseñados para durar para siempre, y tarde o temprano deberás sustituirlos. Sin embargo, si se caen de manera inexplicable al poco tiempo de haber sido colocados, puede haber algún problema en el empaste propiamente dicho o en el diente que lo contiene.

Pero antes de ir a las causas que provocan la caída, debemos entender qué tipos de empastes existen y cómo están conformados.

Tipos de empastes dentales

Podemos distinguir los distintos tipos de empastes según el material con el que está elaborado. Uno de los más comunes es el amalgama dental, de color metálico y con una larga vida útil de 25 a 30 años. Estas amalgamas se sujetan al diente sin una unión química.

Recientemente los amalgamas fueron reemplazados por resinas o composites que son más estéticos y se adaptan al color del diente. Se aplican mediante un procedimiento de adhesión química al diente. También sirven para realizar empastes provisionales para sellar una caries o una endodoncia.

Causas de la caída de un empaste dental

Existen varias causas que pueden dañar un empaste dental. Una de las más comunes es un fallo en la adhesión del material, en el momento de la colocación del empaste. Esto es debido a que el profesional se puede llegar a equivocar en el momento de hacer una correcta adhesión química de la resina o composite.

Otra de las causas frecuentes es la aparición de una caries por debajo del empaste o en la zona próxima a este. Sin embargo, el tiempo también puede ser responsable de la pérdida del empaste. La erosión provocada por los años de uso, sumada al bruxismo que padece gran parte de la población pueden terminar por reducir considerablemente la vida útil del empaste.

¿Que debo hacer si pierdo un empaste?

El primer paso es retirar de la boca todos los fragmentos del empaste, incluso aquellos que hayan quedado levemente sujetos para evitar que los mastiquemos o los traguemos. Después de esto, acude lo antes posible a la consulta de tu dentista.

En el caso de que no pueda atenderte con la mayor brevedad, asegúrate de tratar con cuidado la zona afectada. Al comer intenta masticar con el otro lado de la boca y después cepíllate el área afectada con cuidado y enjuágate con agua y sal.

Una vez que el dentista pueda ver la situación, podrá evaluar la mejor manera de proceder para solucionar el problema. Posteriormente lo mejor es realizar una radiografía para ver si hay alguna patología de base que deba ser tratada.

Opciones para el empaste

Si el diente puede restaurarse con otro empate, el dentista evaluará las opciones disponibles para recuperar la funcionalidad y la estética bucal. Si se trata de un molar, premolar o de un diente delantero, la mejor opción es un composite y ionómero de vidrio del color del diente.

Para los dientes posteriores, la mejor opción sigue siendo el empaste de amalgama, ya que es más resistente, duradero y esta zona experimenta mayor fuerza al masticar. Sin embargo, por cuestiones estéticas muchos pacientes prefieren una restauración con un material que conserve el color del diente.

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